La SHP y la Canatur atacan. Ambos gremios, el de los hoteles de lujo y el que agrupa a todos los gremios de la industria turística en el Perú, han iniciado un nuevo capítulo en la lucha por la creación e inserción de un ministerio exclusivamente para el sector Turismo en la estructura orgánica del Estado.
El pasado 3 de noviembre, la sociedad que lidera José Koechlin convocó a una conferencia de prensa para entregar oficialmente a la Cámara, comandada por Fernando Puga, un estudio que sustenta la viabilidad de un "Mintur". Elaborado por la consultora internacional Kraft & Asociados, el documento ofrece argumentos que pasaremos a analizar a modo de aporte.
Para empezar, una precisión: solo comentaremos cuatro de las seis partes del documento. Estas son: Percepción nacional sobre el aporte económico por sector; Una oportunidad aún no identificada de la estrategia anticrisis: el turismo; Replicar éxito conseguido en el sector Comercio Exterior; y Ministerio modelo.
El primer ítem, cuyo punto de partida es un estudio solicitado por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía del Perú a Ipsos APOYO Opinión y Mercado, indica que el sector Turismo cuenta con una favorable percepción de los peruanos a nivel nacional. Los encuestados en su mayoría están convencidos de que la actividad turística es una de las que más aporta económica y socialmente a su respectiva región. Punto a favor para el "Mintur".
La segunda sección es aún más auspiciosa. Entre una larga lista de argumentos, se sostiene que el nuestro es un sector generador de ingresos y de empleo en otros sectores económicos. Que los ingresos actuales podrían sextuplicarse en un período de 10 años y que es importante implementar con el SER NANP un mecanismo de uso turístico en las áreas protegidas.
Muy interesante, esta suerte de FODA. Pero incompleto. Las Debilidades y las Amenazas fueron obviadas en esta parte del documento. Y deberían aparecer; pues solo así, colocados en la balanza los aspectos positivos y negativos, se tomará en serio una propuesta de esta índole.
La tercera sección del documento Kraft, más que torpe, es un clamoroso autogol. Aquí se compara a los dos sectores que comparten el portafolio de Martín Pérez y se realizan proyecciones en Turismo "replicando el éxito conseguido durante los últimos años por Comercio Exterior". Una pregunta: ¿por qué compararnos con este pujante e importantísimo sector, si tampoco cuenta con un ministerio exclusivo para sus asuntos?
Esta sección del estudio termina, pues, dando a entender exactamente lo inverso a lo que pretende comunicar: entre líneas, nos dice que si se trabaja como debe ser, basta y sobra con el Viceministerio de Turismo.
Finalmente, el proyecto se atreve a proponer un organigrama para este "Mintur". Entre sus diferencias con la actual estructura del Viceministerio, podemos citar la inclusión de una Dirección de Coordinación Sectorial y de una Oficina General de Planificación, Presupuesto y Desarrollo, que despacharía directamente con el Ministro de Turismo.
Ambas dependencias podrían resultar convenientes. La primera, dedicada a resolver los llamados problemas "transversales"; es decir, a trabajar en conjunto con otros sectores y entidades públicas y privadas. La segunda, con el auspicio de mayor independencia económica y libertad en la toma de decisiones para el sector.
Está de más decir que este documento debe ser analizado, revisado y mejorado, como prometió Fernando Puga en rueda de prensa. Ahora bien, es indudable que resulta un buen punto de partida en la lucha de los privados por el ministerio propio.
Aunque a tropezones, se camina lentamente hacia el objetivo de formar parte del Gabinete en solitario.





