Estos son tiempos de Mundial. Fútbol y más fútbol. La televisión se hace indispensable en nuestros desayunos y almuerzos para vibrar con los partidos que se disputan en la lejana Sudáfrica.
La Copa del Mundo, al igual que los Juegos Olímpicos, es uno de los acontecimientos deportivos más importantes del planeta; un hecho que no pasa desapercibido para los anfitriones de cada certamen, que cuando piensan en fútbol también piensan en turismo. El país de Mandela no es la excepción. Según datos del Ministerio del Interior sudafricano, casi medio millón de turistas han arribado el último mes a su territorio. Y eso que la justa futbolera recién empieza, lo que equivale a decir que se esperan muchos más cuando el torneo ingrese a sus etapas decisivas.
Pero los eventos deportivos de esa talla no solo favorecen el turismo en el país donde se realizan: su efervescencia se extiende y contagia al resto de la región. Cómo negar, pues que el próximo Mundial -Brasil 2014- y las Olimpiadas de 2016 -se jugarán en Río de Janeiro- serán oportunidades de negocios irrepetibles para la industria en el Perú.
Para empezar, utilicemos la Interoceánica. A solo 330 kilómetros de la frontera peruana se encuentra la ciudad de Río Branco, una de las 12 sedes elegidas por la FIFA. Y justamente allí el Ministerio de Turismo de Brasil acaba de invertir US$ 3,5 millones con miras a modernizar el centro histórico de la ciudad. La primera de muchas obras de remozamiento urbano cuyo objetivo es presentar al mundo un país de primer nivel dentro de cuatro años.
¿Qué estamos haciendo para aprovechar esto? ¿Ya se está maquinando, por ejemplo, el próximo lanzamiento de paquetes mundialistas Río Branco-Cusco-Machu Picchu?, ¿o Río Branco-Madre de Dios-Manu?
No solo nos referimos al mercado receptivo; en este caso, al turista futbolero del exterior a quien se puede seducir con los atractivos de la Macrorregión Sur. Vayamos también a los egresivos peruanos interesados en hacer la ruta inversa, es decir Lima-Cusco/Madre de Dios-Río Branco y otras sedes mundialistas como Porto Velho, Cuiabá y Brasilia, conectadas también por la Interoceánica.
Ya comenzaron las eliminatorias para la Copa de 2014, al menos en el turismo sudamericano. No olvidemos que otros países fronterizos a la tierra de Pelé como Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay -nuestra competencia directa- también tienen lo suyo para atraer visitantes enfebrecidos por el deporte rey. Hay que considerar también que la labor realizada será un cimiento para lo que vendrá en los Juegos Olímpicos de Río.
El Perú estará presente definitivamente en el siguiente mundial. Aunque no sea pateando una pelotita.




